El interesante éxito de la app para recoger las cacas de perro: el Uber de las heces

Esta historia es bien curiosa, pero requiere leer hasta el final, avisados estáis. Han lanzado una novedosa app perruna que ha captado el interés de los medios, se trata de “Pooper”, una aplicación que busca convertirse en el Uber o el Mytaxi de las cacas caninas (poop en inglés es un sinónimo simpático de caca). Una app que podría ser la gran aliada de esos Ayuntamientos que se preocupan por la limpieza de sus calles y optan por iniciativas de dudosa utilidad práctica, como el mapa de las cacas de Madrid.
¿Cómo funciona Pooper? Es muy sencillo: puedes ser de los que generan las cacas en calles y parques -ejem, bueno, se entiende que las genera tu perro, no tú- y puedes ser de los que las recogen y es pagado por ello. Es decir, hay “Poopers” y hay “Scoopers”.
Entonces cuando tu can haga caca, sacas una foto con el móvil a través de la app, que geoposiciona la localización, y solicitas un servicio, un “Scoop”.

Esa alerta llega a los “Scoopers” (recogedores) cercanos, igual que cuando pides un Uber o un Mytaxi: alguien la acepta y ya está, vendrá a recoger la caca.
A los “scoopers” se les paga por item recogido y ellos deciden sus horarios. ¿Las bolsas? Esas corren a cargo de los responsables de este negocio tan peculiar, se las entregan de forma gratuita a cada scooper.
Desde que mandaron la nota de prensa anunciando el lanzamiento en beta cientos de personas se han apuntado, tanto como clientes (poopers) como recogedores (scoopers). Incluso han llegado nuevos inversores potenciales interesados en aportar fondos a Pooper. Y dado lo llamativo de la iniciativa, la prensa se ha hecho eco de la idea de inmediato.

A favor de los periodistas diremos que no todos se lo tomaron en serio -aunque hasta en el Washington Post tuvieron aceptaron la premisa, con algunas dudas-.